25 Abr, 2007
La URV-IPHES lleva a cabo una intervención arqueológica en la Boella para saber cómo eran los primeros pobladores del Campo de Tarragona
¿Cómo eran los primeros habitantes del Campo de Tarragona? ¿Qué herramientas utilizaban? ¿En qué paisaje transcurrían sus vidas hace cerca de un millón de años? Son algunas de las muchas preguntas que podrían tener respuesta con la intervención arqueológica que un equipo integrado por miembros del Área de Prehistoria de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona y del IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social) efectuarán del 25 de abril al 3 de mayo, en el barranco de la Finca de la Boella, al término municipal de La Canonja (Tarragona), un emplazamiento conocido principalmente por su centro de convenciones, el restaurante -al cual ha sido invitado a comida el equipo los días que dure su trabajo- y una explotación de olivos con la cual se produzca el aceite del Molino de la Boella.

Vista del Barranco de la Boella donde han aflorado los restos arqueopaleontològiques - Crédito: IPHES
La Generalitat ha dado ya el visto y complace para la realización de esta excavación, que formalmente es una intervención preventiva, ya que se solicitó el permiso para estudiar un afloramiento de restos arqueopalentològiques que las lluvias de este invierno han puesto al descubierto. Exactamente, se trata de restos craneales, dientes y defensas de elefante. "Si no se actúa rápidamente, los calores del verano podrían afectar negativamente a estos hallazgos. Por este motivo, se espera poder empezar los trabajos la próxima semana", ha indicado Josep Vallverdú, investigador del IPHES.
Pero el proyecto que ha elaborado la URV-IPHES, bajo la dirección de Eudald Carbonell, vano mucho más allá. En el marco de la investigación Evolución paleoambiental y poblamiento prehistórico en las cuencas de los ríos Francolí, Gaià, Siurana y ramblas del Campo de Tarragona, se pretende impulsar una excavación y diferentes acciones de socialización en la Boella, con la idea de profundizar en el conocimiento del origen del poblamiento humano en el campo de Tarragona, incidiendo especialmente en los ámbitos de la paleoecología, paleoclimatología y paleogeografía de esta área territorial, y con el objetivo de hacer red con otros yacimientos plistocens del Estado español y de Cataluña.

Uno de los restos de diente de elefante que las plugues de este invierno han puesto al descubierto - Crédito foto: IPHES
De momento, sin embargo, con la colaboración del Ayuntamiento de La Canonja, la intervención de urgencia pretende obtener datos y garantizar la preservación del material óseo de fauna aflorado en el barranco este invierno y una primera exploración para valorar el patrimonio arqueopaleontològic mediante líneas de investigación inmediatas, entre ellas el análisis del sedimento de las diversas capas estratigráficas (niveles de antigüedad) para reconstruir el paleoambiente o paisaje que caracterizaba la Boella aquellos años. En función de los resultados obtenidos se analizará cómo se preservan estos restos y se evaluará el potencial para su socialización, mediante un espacio que sea visitable.
El año 1973 el doctor Salvador Vilaseca ya publicó una lista de restos animales prehistóricos en la Boella, así como industria en sílex en las capas sedimentarias más superficiales. Un examen preliminar efectuado para Jordi Rosell, profesor de la URV, en 1994, al encontrar unas piezas que las lluvias de aquel invierno dejaron al descubierto, se obtuvo una cronología que iría desde los 780.000 años antes de ahora, las más antiguas, hasta los 125.000 años las más recientes. Por lo tanto, los primeros restos mencionados serían coetáneos a yacimientos tanto importantes como el de Atapuerca en Burgos o Orce en Granada.
La demanda de un estudio sistemático en la Boella es un viejo hito del equipo de Eudald Carbonell desde que ya hace más de una década unas lluvias también revelaron la existencia de fósiles muy importantes para investigación sobre los primeros pobladores que ocuparon el Campo de Tarragona, y desde entonces se ha estado trabajando para hacer realidad este proyecto.

