22 Gen, 2010
Compañero Jordi Solé Tura
AQUELLO QUE es consistente queda en el recuerdo. Tú, Jordi Solé Tura, eres una prueba de que la praxis es posible. Aunque no lo rememores, tu recuerdo es la acción, el compromiso, el pensamiento y la amistad compartida.
Entré a militar en Bandera Encarnada hará 40 años bajo tu influencia y la del compañero Jordi Borja. Desde el comienzo de esta militancia, varamos tener la ocasión de compartir proyecto y lucha. Todavía recuerdo un día en Madrid en uno de los congresos del Partido Comunista de España, cuándo me comentabas que estabas cansado. En aquella época estabas redactando la Constitución. De eso hace más de 30 años.
El otro día miraba el documental que te dedicó tu hijo y me emocioné. Pensé en ti, en tu compañera y en las cosas que nos habían mantenido en contacto. Sólo fui consciente del privilegio que fue hablar contigo y pude discutir sobre la evolución social y los proyectos revolucionarios.
Jordi Solé Tura
Hago memoria de cuando supiste que queríamos sacar de la prisión Xavier Coromines, cerrado a Gerona a los primeros años de los años 70 del siglo pasado, y nos hiciste saber que sobre todo la lucha política no incluía la violencia.
Me venden en la cabeza los congresos del Partido Socialista Unificado de Cataluña y el eurocomunismo, las tensiones y los malentendidos dentro de la organización. El primer acto público que hiciste en Gerona, organizado por el comité de la Universidad, te preguntaron para la función de España a la Comunidad Europea en el futuro y contestaste que el de papel de estraza. Franco todavía estaba vivo.
También revivo tu trabajo sobre el nacionalismo y la revolución burguesa en Cataluña, así como tu claridad expositiva. Es duro saber que no piensas cuándo lo has hecho siempre.
Hablamos de Atapuerca cuando fuiste ministro de cultura y tenías que venir a visitarme al yacimiento. Aun no haber estado juntos mucho tiempo, realmente había afinidad personal.
Tu recuerdo no se borrará fácilmente, porque formábamos parte de un mismo proceso, largo y empinado; la lucha antifranquista a muchos de nosotros nos hizo personas mejores. Por eso te pienso cómo eras, todo lo que llevaste a cabo y todo son buenos recuerdos.
Hola compañero, estamos aquí. Dicen que la ciencia podrá valorar en un futuro la transcomunicació instrumental. Si eso fuera posible, me gustaría mantener una conversación inacabable contigo.
Mientras tanto, te saluda a un amigo, que te recuerda a menudo y que nunca ha dejado de recordarte cuándo empezaste el pesado viaje del olvido.
Este artículo se publicó por primera vez el 13 de enero de 2010 en la sección Prisma del diario El Mundo del siglo XXI
6 Gen, 2010
Autodeterminación
- Hace falta cambiar la Constitución y sacar adelante una consulta vinculante sobre la autodeterminación de Cataluña con el fin de alcanzar un sistema de interdependencia europeo.
HA PASADO el 13-D y la consulta sobre la independencia de Cataluña ha abierto un marco social y democrático. El proceso ha empezado. Todos los pueblos tienen que tener derecho a decidir si vuelan ser soberanos o no; es incuestionable. La pérdida de influencia social y cívica de los partidos políticos es una consecuencia de su incapacidad de ponerse ante las reivindicaciones de los pueblos y promover su evolución.
Hace tiempo que vamos diciendo que tienen que ser las plataformas sociales las que tienen que tomar la iniciativa por el cambio, dado que la transformación tiene que ir más allá de una pequeña modificación de la organización política del Estado. La Constitución y el Estatuto significaron un avance político fundamental respecto de la dictadura, pero fueron textos consensuados bajo la presión militar; es un hecho innegable que conocemos todos los que varamos participar activamente en la transición política de España.
El desbordamiento social que está sufriendo la estructura de partidos políticos es debido a su incapacidad de resolver ideológicamente la crisis social y cultural que se está produciendo, no sólo en Cataluña y España, sino por todas partes. La corrupción, los intereses económicos y la falta de competencia son el reflejo social de lo que está pasando. En este contexto se plantea la consulta sobre la independencia de Cataluña, y las fuerzas políticas catalanas tiran pelotas fuera. Tengo claro que hace falta cambiar la Constitución y sacar adelante una consulta vinculante sobre la autodeterminación de Cataluña con el fin de alcanzar un sistema de interdependencia europeo.
Quién tiene miedo de que la gente se exprese democráticamente y de qué las cosas cambien modificando democráticamente la legalidad? Ésta es la respuesta que nos tenemos que hacer todos los catalanes y el resto de España si queremos acabar con la transición política y abrirnos a Europa de manera definitiva. Es el pueblo quien tiene que decidir y quien tiene que dignificar socialmente la política mientras no encontramos alternativa. Es el pueblo quien no se tiene que excusar de un proceso que quizás ya es irreversible. Se trata de opinar en libertad y aceptar críticamente lo que la mayoría quiere.
Volamos un referéndum vinculante, queremos no ser tutelado, volamos la voluntad popular expresada. Ésta es la vía hacia la interdependencia continental. Todos, en general, volamos un catalanismo más evolutivo de base más social que política. Eso es el que un abanico de catalanes, catalanistas, queremos. El derecho a decidir es un derecho que hemos conseguido gracias a la perseverancia como colectivo. Nadie nos lo puede sacar.
¿Quién tiene miedo al pueblo?
Este artículo fue publicado por primera vez el pasado 30 de diciembre en el diario El Mundo del Siglo XXI
30 Desde, 2009
Investigaciones en la Asia Central
CUANDO EL AÑO 1988 viajé a lo encara República soviética de Uzbekistán, me sorprendieron las manifestaciones nacionalistas que me recordaban las protestas de la transición al Estado español, convocados por la Asamblea de Cataluña para pedir la libertad, la Amnistía y el Estatuto de Autonomía.
En Tayikistán, digiriera vecino del antes mencionado, mantuve un cara a cara con los mujaines y las cosas fueron muy justas. Viajábamos con un camión del ejército soviético y tuvimos que salir por piernas de aquel lugar.
Después de encontrarme con estas situaciones, me di cuenta de que las cosas en aquel territorio eran bastantes más complicadas de lo que yo me había imaginado; los movimientos de Ben Laden en el Afganistán ya habían empezado, y yo no era consciente de qué se trataba de una mezcla explosiva.
Me encontraba en misión arqueológica soportada por el Instituto de Prehistoria de Dushambe, dirigido por Vadim Ranov y apoyado por la Academia de Ciencias de la URSS. Para mí era un placer trabajar con una organización científica tanto importante. Además, mi afinidad con la URSS complementaba mi interés en colaborar en las investigaciones en la Asia Central. Lástima que el hecho de no hablar ni tadjik ni uzbek me impedía comunicarme y no podía preguntar la opinión sobre el qué estaba pasando.
Después de un mes de campaña por los afluentes del río Amu Dharia, y de ver grande parquet de loess, volvimos a la Dushambe. Allí pude descansar en un hotel para extranjeros que era confortable y pude hablar con otras personas, entre ellas un geólogo francés. Me enteré de que en Turkmenistán había unas bolsas de gas enormes y que aquella zona en el futuro se podría configurar como área estratégica; sobre todo por el paso de gas y petróleo cabe en los países emergentes como la India y la China.
Así entendí porque los americanos se apoyaban en Ben Laden en Afganistán. Desestabilizando este país, los soviéticos ya no controlarían ni la salida de gas ni de petróleo hacia el Este. También supe porque después del atentado de las Torres Gemelas Estados Unidos atacó Afganistán. La geopolítica no era mi fuerte, pero buscando el origen de las primeras ocupaciones asiáticas me puse al corriente de la situación de los intereses que más tarde se han puesto de manifiesto. Los americanos tienen mala pieza en el telar, porque las conducciones que atravesarán este país serán objeto de atentados continuados, pues será incontrolable.
Este artículo fue publicado por primera vez el 16 de diciembre de 2009 en el diario El Mundo del siglo XXI
24 Nov, 2009
Investigación y creatividad
EN CATALUÑA varamos tener la suerte que el presidente Jordi Pujol hiciera caso a Andreu Mas-Colell y se emprendiera en el 2001 el programa ICREA. Esta apuesta política para reanimar o quedarse científicos que desarrollen su carrera en Cataluña ha sido un acierto. Como dice el amigo Jaume Bertranpetit, director de este organismo de investigación, los investigadores catalanes no tienen para que tener apellidos del país.
En crisis es cuando todo el mundo se vuelve a plantear qué pasará con la investigación y las inversiones que necesita. Se han hecho las cosas bien, a nivel estratégico, pero, también, hay que hacer las cosas bien a nivel táctico.
¿Qué necesita la carrera científica? Le hace falta inteligencia, constancia y perseverancia, pero como es lógico inversiones privadas y públicas que permitan hacer crecer la masa crítica. En tiempo de crisis hay que invertir más para afrontar nuevas emergencias.
La ciencia es una infraestructura tan importante como lo son los aeropuertos y las carreteras. Eso le dije en una ocasión al presidente Aznar cuándo visitaba Atapuerca, el yacimiento donde desde hace treinta años trabajo con mis colegas. Desafortunadamente, todavía se consideran sólo infraestructuras las que permiten movilidad.
El conocimiento tiene formas de movilidad diferenciadas de más valor añadido que las que he mencionado. El talento, el conocimiento y la inteligencia se pueden deslocalizar, sin moverse del territorio, y ahora están muy localizadas.
Cataluña forma parte de un territorio histórico, heredero de grandes humanos que han hecho en el mundo más aprehensible, y que nos han dado las claves de cómo funciona el planeta: hace falta que se continúe apoyando la investigación. Cuando era joven había que ir fuera con el fin de educarte y especializarte en conocimiento adelantado, ahora disponemos de instituciones de alto nivel, como institutos, universidades, escuelas de negocios etc., que hacen a nuestro país más universal.
Nuestra cultura, nuestra lengua, nuestra ciencia es patrimonio de la humanidad. No tenemos que olvidar nunca que si no somos capaces de hacer buena ciencia y que ésta devuelva a la sociedad, la posibilidad de defendernos como país pequeño será muy baja. Una Cataluña universal necesita atraer conocimiento y pensamiento para garantizar la fortaleza social y cultural. Sin chovinismos ni falsos internacionalismos, pero con la firme voluntad de hacer de la ciencia un activo consciente de transformación y adaptación de un territorio a las nuevas formas de vivir. Sólo así podemos contribuir como espécimen consciente a mejorar en el mundo.
Este artículo fue publicado por primera vez en la sección Prisma del diario El Mundo del siglo XXI del 21 d’octubre
17 Nov, 2009
El primeros europeos descubiertos en Atapuerca llegan al Japón
Conferencia sobre 30 años d’excavacions en este yacimiento, en la sede de l’Instituto Cervantes en Tokio
Gracias a una colaboración entre l’Instituto Cervantes y la Fundación Atapuerca, pronunciaré la conferencia “Atapuerca, los primeros pobladores europeus”, en Tokio, viernes 20 de noviembre, a las 19.30 h, en l’auditori de l’esmentat instituto. Durante mi intervención haré un repaso a los más de 30 años d’excavacions en este conjunto de yacimientos que se encuentran a unas 15 Km de la ciudad de Burgos y que son, sin duda, un referente clave para l’estudi de l’arribada de las primeras poblaciones humanas en Europa y su evolución a lo largo del tiempo. Aquí tenéis un resumen.
Resumen conferencia
El estudio de la evolución humana tiene todavía grandes interrogantes para responder: ¿Como y cuando se produjeron las primeras dispersiones humanas procedentes de África? ¿Qué especie fue la protagonista? ¿Cuáles eran sus características? ¿Qué tipo de tecnología utilizaban? ¿Qué ruta siguieron para llegar a Euroasia? ¿Qué relación hay entre las primeras poblaciones humanas y las siguientes? ¿Hay continuidad o discontinuidad evolutiva y tecnológica?
En los últimos años las excavaciones en Atapuerca (Burgos, España) han aportado un poco de luz a estas cuestiones. En esta localidad se encuentra un sistema cárstico de cuevas, que se puso al descubierto al construir el trazado de un ferrocarril. En estas cavidades se conservan miles de fósiles, algunos de los cuales ya se han localizado a lo largo de 31 campañas de excavación, que han propiciado restos arqueológicos muy interesantes y clavos para avanzar en el conocimiento científico sobre nuestros orígenes.
En Atapuerca hace ya 31 años que trabajamos de manera sistemática - Jordi Mestre / IPHES
Así, por ejemplo, se han encontrado los restos del primer europeo, en el Cable del Elefante, un yacimiento que presenta 19 niveles estratigráficos, fechados con métodos paleomagnéticas y cosmogènics. Aquí se ha puesto al descubierto una mandíbula con una antigüedad que está sobre los 1,3 millones de años. Este hallazgo fue llevado a Nature. Es robusta, tiene ausencia de mentón, dientes muy desgastados, cara interna sin torus, con una morfología primitiva. La industria lítica asociada es de Modo 1. En el mismo yacimiento, este verano se encontró un fragmento de húmero humano con que podría haber sido consumido por los humanos, podría ser d'Homo antecesor y confirmaría que el canibalismo es consustancial al género Homo.
El Equipo de Investigación de Atapuerca trabaja con la hipótesis que éstos restos humanos tan viejos puedan pertenecer en Homo antecesor, una especie descubierta en otro yacimiento de allí, en la Gran Dolina. Los primeros fósiles aparecieron en verano de 1994 y le otorgamos una cronología de 800.000 años. Entre las características que se le atribuyen destaca que practicaba el canibalismo cultural.
Homo antecesor presenta un frontal con una morfología primitiva, una capacidad encefálica de 1000 cc, poca robustez, dientes primitivos, pero con algunos rasgos de los neandertals, cara con fosa canina como Homo Sapiens, y producía industria lítica del Modo 1.
Entre la mandíbula de Elefante y los restos de Dolina se observa una morfología similar y no presentan rasgos derivados de los preneandertals y de los neandertals. La hipótesis evolutiva que se contempla es que Homo antecesor fue el último antepasado común de los neandertals y Homo Sapiens.
En el Cable de los Huesos se ha documentado la acumulación intencionada de fósiles humanos de más antigüedad. Pasó hace unos 500.000 años y son restos d'Homo heidelbergensis. Con ellos se encontró uno bifaç bellamente esculpido. Se ve en eso todo un simbolismo de reconocimiento y recuerdo hacia los seres desaparecidos. A su vez, indica la capacidad simbólica de aquellos homínidos y la complejidad social que ya poseían. En la última campaña, la correspondiente al verano de 2009, se encontraron fragmentos de lo que podría ser un nuevo cráneo humano de 500.000 años de antigüedad, perteneciente a la especie Homo heidelbergensis, que escondía el Cable de los Huesos.
Pero Atapuerca todavía no ha revelado todos los suyos secretos, y s’obren nuevas líneas de investigación sobre las primeras poblaciones humanas. Sólo con la continuidad y el rigor del trabajo científico se podrán localizar todos los tesoros que todavía esconde.
16 Nov, 2009
Obama, Nobel de la Pau
OBAMA ya ha recibido el premio Nobel de la Pau. El Presidente del país más poderoso del mundo ha sido galardonado con la que es la distinción más reconocida en el planeta. Siempre me alegro de los humanos que son distinguidos y me acuerdo al mismo tiempo de todos los que son anónimos; me hace oír mejor persona. Hacer justicia a la trayectoria de un espécimen humano es algo que resulta muy agradable. Las distinciones tendrían que ser recordatorios de toda la especie y tendrían que tener un valor social ejemplar y solidario, en vez de servir para aumentar el ego de quien es premiado.
Volviendo a Obama, hay que decir que el premio Nobel, como muy bien afirmó él mismo, autocríticament, no se lo merecía, pero lo aceptaba como un reto. No sé si la presión que puede ejercer un galardón de este tipo puede hacer que el comandante en jefe del grande ejercido de los EEUU tome decisiones adecuadas a la conciencia crítica de especie y no a la protección del capitalismo norteamericano.
Los premios Nobels preventivos, como es éste que comento, pueden ser interesantes, ya que son susceptibles de direccionar la historia. Ahora bien, el caso que estamos analizando tiene una gran complejidad. Si fuera un éxito, podríamos empezar una nueva época en la que se podría ayudar a través del prestigio a personas a que influyeran positivamente en el devenir del ser humano.
Los enemigos de los EEUU saben que el presidente de este país es premio Nobel y pueden ser sometidos a presión para que se ponga en evidencia si es, o, no un pacifista. Supongo que estamos hablando de una contradictio in vitro. El gendarme del mundo ahora tiene que actuar para que la paz se instale en todo el planeta.
Eso implica una gran responsabilidad, porque, al aceptar este premio, Obama asume un reto muy difícil y quedamos todos emplazados a continuar actuando para mejorar el mundo y a disposición de una manera de hacer las cosas que nos lleve a una pacificación objetiva.
Defender los intereses de clase y a la vez los de especie puede ser muy difícil. Es importante que el Nobel funcione. No podemos romper con todas las formas que tenemos de honrar a nuestra capacidad de construir un sistema.
Apoyo los premios preventivos, sin embargo, pienso que tendrían que ser retirados si no funcionan. Obama tiene la espada de Damocles muy bien colocada, tanto debò sirva de alguna cosa el galardón.
Me gustaría acabar con una frase de Epicur que dice: «La riqueza natural tiene límites y es fácil de conseguirla. La de las opiniones superfluas se asoma al infinito».
Este artículo fue publicado por primera vez, el 4 de noviembre pasado en la sección Prisma del diario El Mundo del siglo XXI
20 Oct, 2009
Premios
LAS COMUNIDADES se mantienen vivas con ritos de socialización para incrementar su sociabilidad. Entre otras estrategias, utilizan el galardón, como nexo común entre los individuos y la propia sociedad. Todo para reforzar la estructura. La cohesión se consigue gracias a compartir valores que son asumidos socialmente por la mayoría de espécimen. Las personas que no son premiadas y piensan que tienen que serlo, muchas veces se encuentran discriminadas de esta estrategia.
Los premios, si no están compartidos ni reconocidos socialmente, tienen ningún valor operativo. La discusión de méritos entre unos y otros puede generar actitudes poco moralizadas. Las personas necesitamos ser atendidas por nuestros congéneres, si no, podemos caer a la marginación. Si no hay distinción para la actividad que haces, el consuelo reside al hacerte de una tribu. No hay que ir muy lejos. Ahora lo vemos en el fútbol. Si gana tu equipo, ganas tú, y aunque tú no hayas hecho nada ten el mismo efecto social y te sin reconocido con los que pertenecen al mismo equipo.
Los premios, por lo tanto, pueden ser personalizados o bien corporativos, directos o indirectos. La función de cohesión que tienen es básica por el buen funcionamiento social. Si el premio es consecuencia de un buen savoir faire, las cosas se disfrutan más, ya que aparte de ser reconocido por una actividad, se demuestra que ésta está bien ejecutada.
El corolario de todo es como se produce la identificación individual con la estructura colectiva. Representado directamente o bien indirectamente, tendemos a hacernos afines a los que reciben los premios y muchas veces los compartimos pasivamente.
Las consecuencias de miles de años de evolución biológica, etológica, social y cultural nos han hecho de esta manera. No hay nada a decir, lo que se plantea es que algo que parece muy inocente está en la base de nuestra socialización como primates humanos.
Las distinciones sirven a todo el mundo, tanto a los que los reciben, como a los que dan apoyo, como los que se les hacen sedes porque simpatizan con los esfuerzos de los otros. De esta manera, todos los quien forman parte de la ciudadanía anónima, son galardonados, también de manera que el premio se socializa.
Nadie se queda atrás. A través del deporte, de la cultura, de la ciencia etc, todo el mundo se identifica en un proyecto, cosa que nos lleva a la afirmación de que los premios forman parte de la evolución de nuestra especie, el homo sapiens. Desdichadamente nos autoanalizamos poco y no somos conscientes de todas las estrategias que hemos configurado para encontrarnos a nosotros mismos.
Este artículo fue publicado por primera vez en la sección Prisma del diario El Mundo del siglo XXI del 7 d’octubre de 2009, cuatro días después d’haver recibido el Premio Nacional de Pensamiento y Cultura Científica que otorga a la Generalitat de Catalunya.
8 Oct, 2009
Evolución o revolución
El homo sapiens avanza hacia el futuro a través del conocimiento y del pensamiento. Ahora se abren tres escenarios hipotéticos que tienen que ser contrastados por la propia evolución: el de continuidad estructural como homínidos en proceso de humanización; el segundo, el colapso de especie como consecuencia de un crecimiento exponencial, y el tercero, el de la extinción por agotamiento del sistema que hemos generado.
Los procesos en los que participan organismos vivos funcionan a partir de leyes de la termodinámica y de la información. Los homínidos humanos que consiguieron frenar la entropía del sistema produciendo códigos exosomàtics, es decir, nuestros antepasados obtenían una energía del entorno impensable sin el uso de la técnica de la talla de la piedra. La información transmitida por esta cultura permitió ganar complejidad, un hecho que nuestra especie ha convertido en exponencial. Una emergencia aparentemente tanto escasa va cambiar la adaptación de un género hasta un progreso en el conocimiento y el pensamiento inconmensurable.
La sistematización de una adaptación cada vez más técnica nos ha permitido incrementar nuestra sociabilidad hasta reunirnos en una red planetaria de un alcance informativo único en el reino animal. Hemos convertido la Tierra en territorio operativo y la conciencia de especie se desarrolla en base a una ocupación sistemática de la biosfera.
El homo sapiens ha acelerado su proceso evolutivo y adaptativo de una forma exponencial y aparecen contradicciones entre su capacidad de obtener energía y la forma de socializarla. El crecimiento exponencial de población, el consumo de recursos y la incapacidad de encontrar una manera racional de metabolizar el crecimiento nos lleva a una situación de riesgo.
Así, de los escenarios de futuro planteados es muy factible que sólo dos tengan factualitat: el colapso, si no hacemos cambios sistémicos, o bien, cómo mantienen a algunos colegas científicos, la extinción. Pues hay que regular el sistema porque la disipación energética y el despilfarro nos puede llevar a pérdidas estructurales. El conocimiento y el pensamiento son memoria del propio sistema y tenemos que utilizarlo para sistematizar nuestras interacciones.
Sólo los humanos hemos llegado a un estadio de complejidad que nos ha capacitat para hacer la autocrítica y como consecuencia para intervenir sobre las leyes naturales y así convertirlas en procesos humanos que no pongan en peligro nuestro futuro como especie en el planeta.
Este artículo fue publicado por primera vez el 23 de septiembre de 2009 en el diario El Mundo del siglo XXI, en la sección Prisma
31 Ago, 2009
El concepto de Europa
La unificación se hace desde los intereses, no de especie, que sería lícito, sino económicos jerárquicos. El concepto de territorio articulado se basa en la manera cómo se pueden cohesionar socialmente las naciones para obtener cada vez más plusvalías. Se trata, pues, de un planteamiento poco solidario y fuera de una dinámica inteligente del género Homo. El conocimiento nos tendría que servir para sacar adelante un punto de vista en el qué el bienestar fuera, no sólo una posición de una minoría influyente que no se basa en una clase media agradecida, sino en una verdadera conciencia crítica de especie.
En este sentido, la economía tiene que estar al servicio de una buena socialización de las relaciones humanas y no al servicio del capital especulativo. Esta norma es básica con el fin de conseguir equilibrios sistémicos y ésta tendría que ser la perspectiva científica que tendrían que poner en práctica los partidos políticos.
Los gobiernos de las naciones de los planetas tendrían que avanzar desde bajo, pero también desde encima de hacia estas posiciones de especie más inteligentes y consecuentes con la evolución de la complejidad del espécimen más adelantado del homo sapiens.
Es por eso que hablo del concepto de Europa, no como una unión para mantener la hegemonía o para confrontarnos con otros agregados, sino desde la vertiente de la voluntad de convergir desde la perspectiva evolutiva.
Desde bajo y desde la abstracción, el conocimiento científico y social de nuestro propio proceso evolutivo nos da mecanismos razonables para hacer una formulación intelectual ajustada a las necesidades de especie.
La lucha interior entre el primate biológico y el fenotipo humano es una batalla que no nos tiene que llevar a la dualidad, sino a la integración. La formación cultural y critica como a especie puede servirnos para saber cómo somos y como la aplicación técnica de los nuestros conocimiento puede redundar en estructuras sociales competentes.
El mensaje de la lógica y de la racionalidad se tiene que defender por encima de los discursos del azar como hecho evolutivo, no para ahogarlo, pero si para superarlo a través del progreso responsable y la evolución consistente de nuestra especie en el planeta.
No está Europa social sin pensamiento crítico ni conciencia planetaria. Ésta es la razón por la cual expreso esta reflexión. Todo nos puede ayudar a no justificarnos de lo que hacemos mal, sino a intentar llevarlo a cabo mucho mejor de lo que lo hemos efectuado hasta ahora.
Este artículo fue publicado por primera vez en la sección Prisma d’El Mundo del siglo XXI el 29 de julio
15 Ago, 2009
Pregón Fiesta Mayor Capellades 2009, 15 de agosto
Bueno día capelladins y capelladines, amigos y amigas
Aprovecho esta oportunidad que m’han brindado para reflexionar sobre nuestra especie. Tenemos que construir una conciencia humana universal y crítica antes que sea demasiado tarde. Querría contribuir a dar un mensaje d’esperança para humanizarnos más rápidamente. Avanzamos hacia el conocimiento de manera exponencial, andamos hacia nuevas formas d’organització hasta ahora inconmensurables. Estamos acelerando nuestro entorno y a la vez aumentamos también exponencialmente nuestras interacciones.
L’evolució es una teoría que ha hecho posible entender cómo hemos llegado hasta aquí y d’on hemos surgido los organismos vivos. Este año, 150 aniversario de la publicación d’El origen de las especias para Darwin, coincide con el centenario de la descubierta de los primeros restos arqueológicos en la Gruta del Cementerio Viejo de l’Abric Romaní de Capellades, protagonizada por Amador Romaní Guerra, bajo los auspicios de l’Institut d’Estudis Catalanes.
Durante la lectura del pregón - Gerard Campeny / IPHES
L’origen de las especias es la formulación d’una teoría universal para explicar l’evolució. L’Abric Romaní es un yacimiento local, en la acera del río Anoia, pero que nos está permitiendo, a través de l’anàlisi de los diferentes registros, aproximarnos al conocimiento, también universal, del comportamiento de los homínidos que desaparecieron en Europa hace 25.000 años.
El conocimiento es la base del pensamiento. El pensamiento es la base de nuestra adaptación al planeta tierra. Vivir el pasado a través de l’arqueologia no tiene sentido sin pensar qué queremos hacer en el futuro como especie y como en el presente construimos el futuro. Esta reflexión proviene de l’anàlisi de la situación de nuestra especie en el planeta. Surge del conocimiento experimental sintetizando el pensamiento social y filosófico de toda la humanidad.
Capelladins y capelladines, desde d’aquesta tierra histórica querría que todos juntos hiciéramos una reflexión profunda sobre lo que está pasando a la tierra y a nuestra humanidad. Sería importante hacer l’autocrítica por tal d’incrementar nuestra sociabilidad.
El conocimiento del poblamiento de los riscales del Capelló y de l’Abric Romaní, en el cual habían vivido primer l’homo neandertalhensis y después l’Homo sapiens nos tiene que dar un bagaje informativo para entender como nos hemos d’adaptar y vivir en un territorio.
Todo este conocimiento, todo este análisis, toda esta reflexión s’ha de hacer desde Capellades y proyectarlo a toda nuestra especie, por tal d’humanitzar-nos más rápido y ser capaces de hacernos mejor.
Muchas capelladins y capelladines van assitir al acto - Gerard Campeny /IPHES
Ahora, cuando paseamos por los riscales del Capelló, una vez más, nos toca seriamente reflexionar sobre nuestra historia, sobre como los neandertals de Capellades pueden contribuir a hacernos más conscientes de como las especias que nos han precedido y s’han extinguido nos tienen que hacer incrementar nuestra conciencia como especie para sobrevivir y adaptarnos al futuro.
Cien años de trabajo en los riscales del Capelló, y ahora en este centenario, continuamos trabajando por el conocimiento de nuestras raíces, pero con la conciencia que sólo desde d’una sociedad más igualitaria y reflexiva podremos construir un pensamiento racional que nos ayude en coneixe’ns.
La fiesta mayor es una celebración cíclica. Nosotros en la fiesta encontramos la capacidad de disfrutar juntos como pueblo, como comunidad histórica.
Capelladins, capelladines, bienvenidos en casa vuestra.
Buena Fiesta Mayor!!!
4 Ago, 2009
Evolución responsable
«EL PASADO ente bien dado y no se puede cambiar, el futuro es incierto y no se puede predecir (Joan Robinson). Esta sentencia nos sirve para introducir la importancia que tiene lo que se hace en el presente. Soy de aquellos que tienen la convicción, de que sin pensar qué quiere hacer la especie en el futuro, será muy difícil aprender del pasado. Es obvio que el pasado no se puede cambiar, pero sí que nos puede ayudar a contrastar líneas evolutivas de nuestra sociedad. Un planteamiento de especie en el presente hecho de forma responsable nos puede llevar a un futuro, que aunque incierto puede ser mejor que el que ha tenido hasta ahora la humanidad. Incuestionable.
La inercia del pasado, sin embargo, nos atropella y aprender del pasado sin saber cuáles son las proyecciones de especie en el futuro nos sirve de bien poco. Una ciencia retroproyectiva y proyectiva puede ser la clave de un conocimiento y de un pensamiento basado en el proceso evolutivo. Por eso hay que socializar la ciencia y la tecnología.
Muchas veces no somos capaces de transformar conocimiento en pensamiento crítico y socializarlo de manera que todo el espécimen sapiens seamos capaces de intervenir socialmente en el debate de los humanos y su intervención en el planeta. Una especie pensante y conocedora de su realidad evolutiva tendría la posibilidad de construcción de un futuro más social y científico.
Ahora podemos intervenir en los procesos evolutivos. La ciencia y la tecnología nos han apretara actuar sobre nosotros mismos y sobre nuestro entorno como nunca antes había pasado en el género Homo. Es en este sentido que estoy hablando de responsabilidad de especie.
La evolución es un proceso natural que se manifiesta en la vida en el planeta y nosotros somos parte de esta evolución. El progreso humano se tiene que basar en el conocimiento y en el pensamiento, hasta el punto que ahora podemos hablar de futuro y establecer escenarios.
Donde había azar, lo he dicho muchas veces, puede haber lógica, y éste es el camino. No confiar en el qué podremos conocer, sino, utilizar y pensar socialmente sobre lo que conocemos. Los mecanismos que nos han permitido pasar de la inteligencia operativa a la conciencia operativa nos pueden dar la clave de cómo actuar.
Situados en el proceso evolutivo de la vida como a emergencia de procesos de la materia y la energía, la manera de cómo gobernamos y utilizamos sus propiedades puede hacernos responsables de la construcción de las nuevas complejidades sistémicas.
Este artículo se publicó por primera vez en el diario El Mundo del siglo XXI el 15 de julio de 2009
21 Jul, 2009
¿Crisis cíclica o sistémica? (i 2)
Con el fin de escribir mi tesis sobre el sistema logicanalític, utilicé la analítica y la sistémica como métodos de análisis. La primera lectura trascendente de la analítica fue la obra de Aristóteles que recibe este nombre. Para introducirme en la sistémica escogí una otro clásico Bertalanphy. Así entendí qué eran los procesos de interdependencia estructurales y funcionales en la naturaleza. La evolución de la vida en el planeta es sistémica, eso quiere decir que está relacionada con todas las partes que la componen; todo es afectado por todo y todo está relacionado.
Una secuencia polimodal de interacciones hace que el planeta sea un sustrato del cual ha emergido una estructura orgánica evolutiva que se llama vida. Ésta nace, se extiende, tiene crisis, se transforma y tiene un final que es la muerte o parada sistémica. Con ella pasamos de las estructuras bióticas a estructuras abióticas, volviendo a iniciarse el ciclo retroalimentador.
Eso ha sido una formulación general para entender el concepto universal de sistémico y del uso que podemos hacer cuando lo aplicamos en caso de crisis. Pues bien, la crisis que estamos sufriendo ahora es el inicio de una crisis sistémica, o sea que el sistema en el que estamos inmersos no da respuestas a las interacciones que él mismo dinamiza para funcionar.
La posibilidad de colapso de nuestra especie en el siglo XXI es pues muy probable. Sólo, una gran transformación en la manera de adquirir energía y de distribuirla podrá ser capaz de parar esta posibilidad. La tecnología mal socializada, la poca eficacia del funcionamiento del sistema antrópico, la implementación humana a los cambios termodinámicos por un mal uso de la energía y una formación social capitalista a la cual se agota y acabada no permiten tener muchas esperanzas sobre el futuro de los humanos en el siglo XXI, si no cambiamos rápidamente.
Tenemos que pensar que el colapso llega de forma evolutiva a través de una crisis sistémica. Es pues, una crisis que nos llevará a la renovación sistémica y sistemática de bases sobre las que hasta ahora funciona la población de Homo sapiens. Por primera vez en la evolución humana seguramente podremos asistir a un cambio de estas características de manera consciente, pues nos acercamos al cuello de botella evolutivo que se acelera día a día y que lo podemos parametrizar y monitorizar.
La conciencia crítica de especie es fundamental para afrontar estos retos.
Este artículo fue publicado por primera vez en el diario El Mundo del siglo XXI el 17 de junio de 2009
19 Jul, 2009
Evolución, partido tribu y violencia de clase
Participación en el libro Joan Comorera vuelve a casa, que se presenta el lunes 20 de julio, a las 19 h en el Palau de la Generalitat
Ahora s’ha editado el libro Joan Comorera vuelve en casa, a manera d’homenatge y con muchas voces. Mi aportación es l’article Evolución, partido tribu y violencia de clase. Os hago un resumen de las ideas principales que desarrollo.
Portada del libro
En el largo camino de l’evolució humana, llega un momento en que de los procesos adaptativos que son propios en l’etologia animal se pasa a otros de carácter ideológico. Este paso representa una toma de conciencia de l’espècie que se concreta en la lucha de clases y en la investigación de nuevas formas d’organització para favorecer la igualdad.
Somos primates sociales, pero jerárquicos; funcionamos como todos los mamíferos y, como tales, tenemos un cerebro en el cual s’ha desarrollado un córtex prefrontal potente. L’organització política y social lucha contra la inercia de la misma evolución de los primates, como es le caso de la violencia extraespecífica, que se justifica como un mecanismo necesario con el fin de encontrar la forma d’equilibri humano y se basa en la construcción por medio de la destrucción. Al mismo tiempo, la competitividad se pone como elemento contra la competencia. En esta línea, el partido se transforma en tribu, en orden, en jerarquía, en desconexión social y la pérdida de contacto con l’entorn l’aïlla y lo convierte en sistema cerrado. La tribu deja de serlo cuando deja d’existir, cuando no tiene objetivos ni sabe qué defiende. Los partidos pierden identidad cuando matan los suyos sin saber que con este acto están abriendo la caja de Pandora.
Pero la vida sigue y la investigación de la justicia social puede hacer estragos entre los que piensan que es posible. Por el camino quedan muchas personas interesadas e interesantes, tenemos que recoger su mensaje; yo lo hago con Joan Comorera, como militante que fui durante muchos años del PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña), cuando esta organización podía contribuir a cambiar nuestra realidad. En tono caso, el conocimiento transformado en pensamiento continúa siendo la base d’una lucha revolucionaria.
26 Jun, 2009
¿Crisis cíclica o sistémica? (1)
ANALIZAR la actual crisis nos permite conocer qué está pasando, clasificar el fenómeno y establecer relaciones con las que han precedido ésta. Hoy hablaré sólo de lo que es una crisis cíclica en un sistema establecido, para diferenciarla de una crisis sistémica, que trataré en el próximo artículo, porque dudo de que la situación actual sea sólo de tipo cíclico.
Los ciclos sistémicos incluyen las formaciones sociales desde el esclavismo al capitalismo pasando por el feudalismo. La evolución humana ha sido secuencial adaptándose con nuevas adquisiciones a lo largo de la historia.
La crisis actual es una consecuencia de la evolución del sistema capitalista. En este sentido, es lógicamente de carácter cíclico; una más de los que ha tenido el sistema para adaptarnos en una otro tipo de crecimiento, como la del 29, para ser de las más conocidas. La cuestión es que ahora esta crisis cíclica cabalga sobre una crisis sistémica.
La cíclica está determinada por la desestructuración conceptual de una serie de parámetros que hacen funcionar de forma normal un sistema. Para hacer una analogía, es como un resfriado por un espécimen humano; puede hacer que el afectado continué su tarea cotidiana, pero lo hace con malas condiciones, y si el resfriado es muy fuerte, tarda más al recuperarse, pero el sistema sigue adelante, sólo con una alteración de tipo coyuntural. Al final, el cuerpo recupera la normalidad hasta que vuelve a oír síntomas de mal funcionamiento. Así el cuerpo se regula sin daños de fondo. Desde este punto de vista, lo que está pasando ahora no es puede clasificar como una crisis más del sistema capitalista, sino como una grave enfermedad incurable que lleva al paciente a la muerte estructural y, por lo tanto, sistémica.
Estructura social y económica
La crisis cíclica no cuestiona la estructura social y económica, no transforma las relaciones humanas productivas ni sociales, lo que hace es ajustarlas para volver a redundar en sus propios principios. La vida también es un ciclo, el del nacimiento y muerto de un organismo vivo se constante, a nivel antogenètic es traumático, a nivel filogenético es necesario para progresar socialmente y cultural.
Por eso, el análisis de una crisis se tiene que hacer a nivel evolutivo teniendo en cuenta las leyes de la selección natural, pero ahora también con las leyes de la selección social. Si no lo hacemos de esta manera corremos el riesgo de una interpretación mecanicista que puede poner en juego la supervivencia de mucho espécimen humano.
Este artículo fue publicado por primera vez el 3 de junio de 2009 de la sección Prisma del diario El Mundo del siglo XXI
13 Nunca, 2009
Humanos organizadores
No todo el espécimen sirve para organizar. Éste es un principio claro, objetivo y concreto. Quién no quiere, no puede. Quien no sabe, no es capaz. La realidad y la experiencia demuestran que es de esta manera.
La motivación, la educación y la buena socialización son tres características que tiene que tener todo organizador. Sin estas propiedades emergentes no es posible que exista una socialización como es debido del grupo y, como consecuencia, una capacidad de trabajo en equipo para poder conseguir todos los objetivos que se plantean a nivel estratégico.
La figura social organizadora es la persona que sabe como pensar sobre aquello que conoce y después tomar decisiones sobre lo que es necesario hacer. Estamos entrando en la sociedad del pensamiento y, consiguientemente, los humanos tenemos que ser capaces de entender que la inmensa red de conocimiento que existe se ha puesto a nuestra disposición y es un tesoro inteligente que tiene que ser articulado críticamente.
No todo se aprende, pero no hay duda que alguna cosa queda cuando te esfuerzas. La responsabilidad social es la prueba más inteligente de nuestra conciencia crítica como especie. Desde esta perspectiva, no existe el liderazgo como rasgo etológico, sino la corresponsabilidad como proceso de evolución consciente.
¿Cómo nos preparamos para dirigir? ¿Cómo nos tenemos que organizar? La capacidad etológica es un factor que se tiene que tener en cuenta, ya que se trata de rasgos intrínsecos y que, por lo tanto, han sido modelados por la selección natural. A pesar de que los primates humanos estamos construidos con el mismo material no todos somos iguales. La socialización es otro elemento importante que cabalga a hombros de la etología. De esta manera, etología y comportamiento social y cultural están fuertemente arraigados en el sustrato de nuestras capacidades.
La cultura y la educación forman parte de un entramado inconmensurable que puede tener una buena expresión cuándo existe una voluntad firme de obtener objetivos a través de los procesos de comprensión de la complejidad y de su gestión.
Educarse en la teoría, experimentar con la práctica; eso es lo que tenemos que aplicar. No creas, piensa. No hagas caso a los que te explican como organizar, cosa que ellos nunca han hecho. Escucha, en cambio, a quién ya han estructurado, porque son estas personas las que pueden ilustrártete en el proceso y, además, de forma empírica. Analiza lo que haces y entiende la forma de hacerlo. Es así como nos humanizamos.
Este artículo fue publicado pe prrimer golpe en el diario El Mundo del siglo XXI, el pasado 6 de mayo de 2009, a la sección Prisma.

